miércoles, 24 de septiembre de 2008

ESCUELA PARA TODOS JUNTOS


Si para ningún padre resulta sencilla la elección del colegio para su hijo, para los papás de niños con SD o con otras necesidades especiales suele convertirse en una tarea titánica.



LA AUTOESTIMA


Cada escuela integradora establece su propia modalidad de integración. En la etapa del jardín las necesidades especiales o de adaptación curricular no son tantas, pero en la medida que se avanza en la escolaridad, resulta imprescindible el apoyo de una maestra integradora o de un equipo interdiciplinario que adapte los contenidos a las posibilidades y ritmos del niño.


Los chicos con SD son extremadamente perceptivos, motivo por el cual es fundamental para su desarrollo la mirada positiva de su entorno. La percepción de estos chicos es tan fuerte que saben perfectamente cuando alguien no los acepta. Por eso es tan importante la mirada de los otros, del docente, de sus compañeros, de todos....Hay que estar muy atentos cuando ellos no quieren ir algún lado, o se niegan a estar con una persona en particular. Es porque percibieron una mirada reprobatoria o falta de aceptación. Se hace un círculo vicioso, porque se niegan o tienen un comportamiento difícil y así confirman la mirada del otro que les indica "no puede, es difícil...". Si uno espera mucho va obtener mucho; si epera poco darán poco.


La educación y el progreso se logran construyendo sobre las FORTALEZAS de cada alumno y no sobre sus debilidades.



EDUCAR EN LA DIVERSIDAD ES EL MEJOR CAMINO PARA CREAR UN MUNDO MÁS TOLERANTE, MÁS HUMANO.

EL PRIMER DESAFÍO SOCIAL

La aceptación y el amor incondicional de la familia, más la estimulación temprana, constutuyen la base fundamental para posibilitar a los niños con SD el máximo desarrollo de su potencial. El período que abarcan las intervenciones tempranas va desde el nacimiento hasta los tres años.
Sigue luego el gran desafío: la escolarización. El jardín de infantes es la puerta social de todo niño y la mayoría de chicos son SD está capacitado para asistir a una institución común, sobre todo cuando cuentan con el acompañamiento de terapeutas y docentes comprometidos, pertenezcan a un equipo privado o de escuelas especiales.
Es primordial que el niño sea recibido en el jardín, primero como niño y no como niño con SD. Se promueve en los niños con necesidades especiales el aprendizaje en espejo de pautas, normas y modos sociales.